Entorno
un bello paisaje ante tus ojos
Si abres la puerta de Casa rural Camelia contemplarás, en una gran panorámica, el valle de Narcea, con las nubes atascadas en las montañas, un aire frío que golpea suavemente la piel y abre tus pulmones, el susurro de los árboles,
el frescor del pasto en tus pies descalzos, la noche negra, las estrellas limpias...
Siempre puedes cambiar el ruido mudo de los castaños por la arena y el oleaje del cantábrico. La esencia es la misma, una convive con la otra y una no sería nada sin la otra. Se alimentan y se transforman mutuamente.
Aquí, todos tenemos en la sangre la misma tierra, la misma sonrisa de hace miles de años...
Y aquí, todos estaremos la próxima vez que vuelvas.
Como siempre ha sido.