Allí donde se encuentra todo lo que hechas de menos en tu día a día. Siéntelo: juntas todas esas pequeñas cosas que te hacen sonreir, que te producen un pequeño hormigueo en la espalda. Y multiplícalas por infinito...
No hace falta que vuelvas a ser un niño para recordar como era tu vida cuando lo importante era contemplar el leve paso del tiempo y sus cabriolas. Aquí es donde puedes volver para vivir todo aquello que parecía que no iba a volver. Despreocúpate de lo que no te has traido en el maletero de tu coche. Aquí lo recogerás del suelo y te lo guardarás en los bolsillos.
Eres lo que más necesita tu alrededor.
Te esperamos detrás de la colina, tú la llevas.